La principal debilidad de las placas de acero es su susceptibilidad a la oxidación. El hierro sufre corrosión electroquímica con oxígeno y agua en el aire, produciendo óxido de color marrón rojizo. Los métodos comunes para prevenir la oxidación incluyen:
La protección del revestimiento es el medio más directo, que incluye pulverización de pintura antioxidante, galvanizado, cromado, etc. Entre ellos, la lámina de acero galvanizado (lámina de hierro blanco) tiene una alta rentabilidad y la capa de zinc actúa como un ánodo de sacrificio para corroer y proteger preferentemente el sustrato.
El control ambiental también es importante: manténgalo seco, reduzca la humedad o agregue papel a prueba de óxido o empaques desecantes. El líquido de corte residual y el sudor de las manos en la superficie de la placa de acero procesada pueden acelerar la oxidación, por lo que se debe limpiar y recubrir con aceite antioxidante de manera oportuna.
Para oxidadoplaca de acerotes, el óxido leve se puede eliminar lijando con papel de lija o decapando; La corrosión severa puede formar picaduras, lo que afecta la resistencia, y es necesario evaluar cuidadosamente si se puede seguir utilizando. Durante el almacenamiento diario, las placas de acero deben elevarse y mantenerse ventiladas para evitar el contacto directo con el suelo húmedo.
Utilizamos cookies para ofrecerle una mejor experiencia de navegación, analizar el tráfico del sitio y personalizar el contenido. Al utilizar este sitio, acepta nuestro uso de cookies.
política de privacidad